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La Fundación Iberoamérica Europa (FIE) celebró en su centro de Lavapies, CASI MADRID (II), un nuevo encuentro cultural denominado "Los Desayunos del Mundo", en el marco del Programa de Actividades desarrollado a lo largo de todo el año destinado a conocer la cultura de las distintas nacionalidades presentes en la Comunidad de Madrid.
Al Desayuno dedicado a la cultura marroquí asistieron unas 40 personas de distintas partes del mundo, especialmente de España y Marruecos, aunque también asistieron otras personas procedentes de Latinoamérica, Rumanía, África, Pakistán, India, Bangladesh, entre otros.
Los asistentes degustaron en esta ocasión productos de España y Marruecos: tortilla española, pan, mermelada, leche, café, zumo de naranja, así como un desayuno típico marroquí, consistente en té con menta, dulces elaborados principalmente con miel, almendras, pistachos, nueces, cocos o sésamo, que se aromatizan con agua de azahar. Tanto para finalizar una comida, como para tomar en cualquier momento del día, el té ocupa un lugar de excepcional importancia para la cultura marroquí. Su preparación supone todo un ritual y el ofrecerlo a los visitantes es un símbolo de hospitalidad. El té puede acompañarse de otras hierbas como la mejorana, el geranio o el azahar, si bien el té a la menta es uno de los más deliciosos.
Varias señoras marroquíes trajeron panes típicos elaborados por ellas mismas. En la cultura marroquí los cereales se emplean frecuentemente en forma de pan (Ksra o khboz) que en su gran mayoría es una especie de pan de pita que acompaña a los platos, suele ser elaborado de forma artesanal en las casas. El matoula es un pan que se sigue cocinando en los hornos: ferrah, el Khobz Ed Dar (pan diario), el baghrir que es una especie de crêpe (elaborado con semolina y levadura) muy celebrada en los desayunos.
En algunas culturas, el desayuno alcanza una importancia tal que es considerado como la principal comida del día, no sólo por los alimentos que lo componen sino por la función social que éste desempeña.
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